Charrería, orgullo jalisciense que aún sigue vivo en los lienzos charros

Esta tradición ecuestre es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, también se considera un deporte en el que la competencia sucede con las suertes y la destreza de los charros.

La charrería es sinónimo de mexicanidad alrededor del mundo. El típico traje vistoso, el caballo bien entrenado y la soga son los elementos básicos para un buen espectáculo de suertes charras. Esta tradición y su arraigo centenario son Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad desde 2016, según la Unesco.

Esta práctica tradicional es también considerada un deporte. Como tal, la competencia sucede con las suertes y la destreza de los charros para realizarlas. Si bien se suele considerar de exhibición, las reglas y requerimientos para cada una de las suertes son estrictas y muy detalladas para quienes las practican profesionalmente.

La Federación Mexicana de Charrería, en su actual reglamento, enlista una serie de suertes que podemos considerar como las principales: la cala de caballo, los piales en la manga del lienzo, el coladero, el jineteo de toro, la terna en el ruedo, las manganas a pie, las manganas a caballo y el famoso paso de la muerte. A continuación repasamos algunas de estas suertes.

La cala de caballo

A diferencia de la anterior, la cala de caballo es menos riesgosa, pero igualmente requiere de un buen entrenamiento previo del jinete y del caballo. La suerte tiene el objetivo de ostentar la “buena rienda” del animal, es decir, su educación. Se exige el buen gobierno, estribo, andadura, galope y carrera, además de las posturas.

  • El coladero
    También llamada “colas”, esta faena requiere de un gran control de la soga. La suerte consiste en que el charro recibe a un toro o novillo para sujetarlo por la cola. Prosigue el trote en el cual debe derribarlo. El límite es la distancia: máximo 60 metros.

  • Jineteo de toro
    Tal vez hemos visto la atracción en las ferias: el clásico toro mecánico. Pero el origen de esa diversión está en la charrería, con la suerte del jineteo de toro. La diferencia es que no solo se trata de montarlo y permanecer en él, pues la suerte charra exige que el charro “dome” al animal hasta que se quede quieto.

  • Manganas
    A pie o sobre un caballo, las manganas consisten en lazar los cuartos delanteros de un cuaco (esto después de haber floreado la reata). Lo siguiente es derribar al animal ya “manganeado”. El tiempo límite son 7 minutos.

  • Los piales en la manga del lienzo
    La protagonista de esta faena es una yegua, que el charro debe detener y lazar de las patas. El charro en cuestión debe hacerlo desde su cabalgadura propia. El objetivo es detener la carrera de la yegua antes de los 90 metros.

  • La terna en el ruedo
    Como buen deporte, la charrería se juega también en equipo. Una suerte que requiere de varias personas es la terna en el ruedo, donde tres charros deben lazar y pialar a un toro, con miras a derribarlo. El trabajo se alterna y cada charro tiene dos oportunidades.

¡Disfrútala!

La charrería es una tradición viva que en Jalisco y todo México sigue manifestándose cada semana en los lienzos charros. Un punto de reunión para los profesionales son los campeonatos o los encuentros.

Fuente: Informador